En Hechos 17:29
dice:
Siendo, pues,
linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o
plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.
30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
Jeremías 10:3-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.4 Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.
Los orígenes del carnaval
Los
primeros registros que se conocen acerca de esta festividad datan de
aproximadamente 5000 años atrás, en Babilonia, donde se veneraba a
Marduk (dios pagano que, según la leyenda, fundó la ciudad). Otros datos
apuntan a que ésta era una celebración en honor a la diosa Osiris que
se realizaba en Egipto.
También
se dice que el carnaval se originó en Roma, con las celebraciones
Saturnales (en honor a Saturno), Bacanales (en honor a Baco) y
Lupercales (en honor al dios Pan). En Grecia se realizaba un festejo en
honor a Dionisio. En Olimpia, Creta y otras poblaciones de Grecia, se
sacrificaba anualmente a un hombre que representaba a Cronos, el
equivalente a Saturno de los romanos.
Estas
celebraciones tenían como objetivo el venerar a alguna deidad pagana, y
se caracterizaban por el desenfreno, la violencia y la obscenidad.
¿Qué se celebraba en carnaval?
En
el carnaval se celebraban fiestas en honor a distintos ídolos paganos.
En dichas fiestas reinaba el desenfreno y los excesos de toda índole;
las leyes y los cargos públicos eran ridiculizados.
Durante
la Edad Media, la iglesia Católica, en su afán por adecuarse a las
costumbres paganas de los pueblos para conseguir más adeptos, estableció
que el carnaval marcara el inicio de la cuaresma y propuso una
etimología: del latín vulgar carne levare, que significaba
“abandonar la carne”; pero este significado no tenía sentido, ya que en
estas fiestas se acostumbraba a comer carne y tocino. Posteriormente
surgió otra etimología, igualmente falsa pero más fácil de entender: carne vale,
que significaba que durante la época de carnaval sí se podía comer
carne, para así poder estar preparados para soportar la abstinencia de
carne obligatoria en la cuaresma.
¿Qué aspectos comunes hay entre el carnaval moderno y el antiguo (romano)?
El
principal aspecto en común del carnaval moderno y del antiguo, es el
desenfreno, los excesos y la permisividad. Hoy, como antes, se considera
al carnaval como un tiempo en el que todo es permitido. En esta época
la gente siente que tiene la “libertad” de hacer lo que le plazca. Las
estadísticas demuestran que durante esta celebración aumenta
desmesuradamente el consumo de alcohol y drogas, la violencia
intrafamiliar, la violencia callejera, la fornicación y el adulterio.
A
pesar de que se intente mostrar al carnaval como una fiesta cultural, o
como una ocasión para simplemente divertirse, no podemos negar el hecho
de que, al igual que en la antigüedad, el carnaval sigue siendo una
fiesta donde reina el caos y se comete un sinnúmero de actos que atentan
contra la dignidad del ser humano. Para darnos cuenta de esto, basta
con mirar cómo quedan las calles de una ciudad a la mañana siguiente de
un día de carnaval: hombres y mujeres tirados en las veredas, tan
embriagados que no recuerdan ni sus nombres, botellas de bebidas
alcohólicas por todas partes y un sin fin de otros desperdicios que
hacen que las calles literalmente parezcan basureros.












